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Utilizar un peinado sencillo -1 historieta-


Tengo algunas amigas que escuchan mis "historietas", y me dicen siempre que porque no las escribo, son como esas "batallitas del abuelo".

utilizar un peinado sencillo

Ninguna de las que voy a escribir son para dar consejos, son solo eso experiencias, anécdotas que pueden ayudar a otras personas en su caminar cotidiano pero sin ánimo de influir en nadie..

Hoy empiezo con la -1 historieta-  y va sobre nuestra propia estetica, en que hay que utilizar un peinado sencillo, para simplificar nuestra vida y valorar lo realmente importante, que no es exactamente nuestro pelo.

Hace unos años en el colegio, recuerdo que tenía a una buena amiga que dormía cada noche con un montón de bigudiés o rulos al estilo de las grandes modelos, de hecho era la época de aquella melena de Farrah Fawcett de la que seguro que muchas aún recordamos, todas las chicas querían una igual, bueno siguiendo con el hilo de la historia mi amiga y su melena se estaban sacrificando mucho hasta el punto de que sufría lesiones en la cabeza.

Cuando aparecía en clase con aquella melena deslumbrante todo el mundo se apresuraba a alabarla, los chicos la silbaban piropeándola, pero ella mientras esto pasaba se rascaba sus pequeñas heridas.

El día que me contó su secreto las horas perdidas poniéndose los rulos, las heridas por dormir con los bigudiés, las visitas al dermatólogo... no pude por menos que preguntarle: "Pero, mujer, ¿tú crees que te merece la pena?", a lo que ella me contestó: "No, pero ¿a que me favorece un montón este peinado?

¿Presumir a toda costa aunque sea a base de dolor?...

Yo miraba incrédula mientras acariciaba distraidamente mi pelo casi siempre corto y rizado, que cada mañana acomodaba en menos de dos minutos mientras tomaba el café antes de salir volando de casa.

Algunos años más tarde volvimos a encontrarnos por la calle y me costó reconocerla, llevaba media melena lisa con un corte tal que no se despeinaba por mucho que sacudiera la cabeza y que resultaba sencillo y favorecedor.

La interrogué por el motivo del cambio y me contó que trabajaba de decoradora, lo que le suponía un ir y venir constante y un estilo de vida ajetreado, de modo que aquellas locuras de los bigudíes en el colegio habían pasado hacía tiempo a la historia, y de hecho también pago un alto precio porque tuvo que estar sometida a un tratamiento largo por las heridas que se proporcionó en su cuero cabelludo.

En efecto, un peinado sencillo puede simplificar mucho nuestras mañanas cuando nos preparamos para salir de casa y también para ir de ocio, pero es que además presumir y sufrir no deberían ir unidos de la mano.

Porque no necesitamos pasarnos ratos y ratos frente al espejo para estar presentables delante de los amigos o conocidos. Del mismo modo también reduciremos en gran parte nuestros gastos de peluquería, evitando que nuestras locuras nos hagan daño.

Conseguir un peinado natural y simple es fácil, solo tienes que acudir a tu peluquería habitual y plantear allí tus necesidades. Ellos te propondrán varios tipos de cortes cómodos y sencillos de mantener.

No dudes en hacer un cambio de imagen incluso radical. Cuando compruebes que puedes bajar a comprar una barra de pan nada más levantarte de la cama con sólo unos golpes de peine, te aseguro que tú misma te felicitarás de haber tomado esa decisión.

Y recuerda que tenemos que estar y sentirnos guapas-os para nosotras mismas y no, para los demás.-